Detrás de la balada más romántica de 1979 se esconde una historia de ambición y competencia. Te contamos por qué Camilo Sesto decidió lanzarse contra su propio “regalo” y desafiar el dominio de José José en las listas de popularidad.
Todo comenzó cuando Camilo Sesto, en la cima de su carrera como compositor, le entregó la canción a José José. Sin embargo, lo que pocos cuentan es el control total que el español quiso ejercer sobre el mexicano. Camilo se instaló en el estudio como productor y exigió que se hiciera todo a su manera, marcando una línea de autoridad que “El Príncipe” tuvo que aceptar para obtener la joya musical que tanto necesitaba.

La “puñalada” en las listas de popularidad
El verdadero escándalo estalló poco después del lanzamiento. Cuando la versión de José José ya era un éxito rotundo y sonaba en todos los rincones, Camilo Sesto —en un movimiento que muchos calificaron como una falta de códigos— decidió lanzar su propia versión de la misma canción.
Esta decisión desató una guerra inmediata en las estaciones de radio. ¿Por qué Camilo quería competir contra su propio “regalo”? Los rumores de una fractura no se hicieron esperar: se decía que el español no soportó que la interpretación del mexicano fuera más aclamada que la suya, y lanzó su versión para demostrar quién era el verdadero dueño de la obra.
Un duelo de egos que hizo historia
La confrontación dividió al público: mientras unos defendían la técnica perfecta y elegante de Camilo, otros se quedaban con el sentimiento desgarrador de José José. Aunque frente a las cámaras siempre mantuvieron la compostura, en la industria era un secreto a voces que la relación nunca volvió a ser la misma tras este “duelo” musical.
Hoy, en Radio Centro 1030, recordamos este episodio no solo por la música, sino como el momento en que dos titanes se dieron cuenta de que, en el amor y en los negocios de la balada, no hay espacio para dos reyes en el mismo trono.





