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BLOG: Opciones de Vida
Carlos Gil
Carlos Gil

Especialista en Programación Neurolingüística

Mayo 2, 2017

Lo esencial de Gibran Khalil Gibran
Publicado: Mayo 2, 2017

LO ESENCIAL DE GIBRAN KHALIL GIBRAN
TOMADO DE LOS LIBROS: EL LOCO, EL PROFETA Y EL
VAGABUNDO

ENTONCES ALMITRA HABLÓ DE NUEVO Y DIJO:
¿ Y QUÉ NOS DICES DEL MATRIMONIO, MAESTRO?

Y él respondió, diciendo:

Habéis nacido juntos y juntos permaneceréis para todo y siempre.

Juntos estaréis cuando las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.

Si, juntos permaneceréis en la silenciosa memoria de Dios.

Pero que haya espacios en vuestra comunión, y que los vientos, del cielo dancen entre vosotros.

Amaos uno al otro, pero no hagáis del amor una traba: Que sea más bien un mar bullente entre las playas de vuestras almas.

Llenaos las copas el uno al otro, pero no bebáis en una sola copa.

Compartid vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.

Bailad y cantad juntos y sed alegres; pero permitid que cada uno pueda estar solo, al igual que las cuerdas del laúd están separadas y, no obstante, vibran con la misma armonía.

Daos vuestro corazón, pero no os lo entreguéis en custodia. Ya que sólo la mano de la Vida puede guardar vuestros corazones. Vivid juntos, pero tampoco demasiado próximos; ya que los pilares del templo se erigen a distancia, y la encina y el ciprés no crecen a la sombra uno del otro.

Y UNA MUJER QUE LLEVABA UN NIÑO EN LOS BRAZOS DIJO:

Háblanos de los Hijos. Y dijo él: Vuestros hijos no son vuestros hijos.

Son los hijos y las hijas del ansia de la Vida por sí misma.

Vienen a través vuestro, pero no son vuestros. Y aunque vivan con vosotros, no os pertenecen.

Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos, porque ellos tienen sus propios pensamientos. Podéis abrigar sus cuerpos, pero no sus almas, pues sus almas habitan en la mansión del mañana, que vosotros no podéis visitar, ni siquiera en sueños.

Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no intentéis hacerlos a ellos como a vosotros.

ENTONCES UN LABRADOR DIJO:
HÁBLANOS DEL TRABAJO,

Y él respondió, diciendo:

Trabajáis para poder seguir el ritmo de la tierra y el alma de la tierra.

Ya que el ocioso es un extranjero entre las estaciones, y se aparta del cortejo de la vida, que majestuosamente y en orgullosa sumisión avanza hacia el infinito.

Cuando trabajáis, sois una flauta a través de la cual se transforma en melodía el murmullo de las horas.

¿Quién de vosotros querría ser una caña muda y sorda mientras que todo canta al unísono?

Siempre se os ha dicho que el trabajo es una maldición y la labor un infortunio.

Pero yo os digo que cuando trabajáis estáis realizando una parte del más ambicioso sueño de la tierra, desempeñando así una misión que os fue asignada al nacer ese sueño.

También se os ha dicho que la vida es oscuridad, y en vuestro cansancio, repetís lo que aquellos cansados os dijeran.

Y yo os digo que la vida es en verdad oscuridad, excepto donde hay un anhelo. Y todo anhelo es ciego, excepto cuando hay saber. Y todo saber, es vano, excepto cuando hay trabajo. Y todo trabajo es inútil, excepto cuando hay amor. Y cuando trabajáis con amor, os integráis a vosotros mismos, y el uno al otro, y a Dios.

¿Y qué es trabajar con amor?

Es tejer la tela con hilos sacados de vuestro corazón, como si vuestro bien amado debiera vestirla.

Es construir una casa con afecto, como si vuestro bien amado debiera habitarla.

Es sembrar la semilla con ternura y cosechar, el grano con alegría, como si vuestro bien amado debiera comerlo.

Es poner en todo lo que hagáis, un soplo de vuestra alma:

Sabiendo que todos los bienaventurados difuntos os rodean y os observan. A menudo os he oído decir, como si hablarais en sueños:

Quien trabaja el mármol y halla la forma de su alma en la piedra, es más noble que aquel que labra la tierra. Y quien alcanza el arcoíris y lo extiende sobre la tela a semejanza del hombre, es más que aquel que hace sandalias para nuestros pies.

Pero yo digo, no en sueños, sino en pleno despertar del mediodía, que el viento no habla con más dulzura a la gigantesca encina que a la más ínfima de las hierbas del bosque.

Y sólo es grande aquel que transforma la voz del viento en una canción hecha más dulce por su propio amor.

El trabajo es el amor hecho visible.

Y si no podéis trabajar con amor sino sólo con disgusto, es mejor que abandonéis el trabajo y que os sentéis a la puerta del templo a recibir la limosna de quienes laboran con alegría.

Ya que si hacéis el pan con indiferencia, hacéis un pan amargo que sólo a medias apacigua el hambre del hombre.

Y si prensáis la uva de mala gana, vuestro desgano destila veneno en el vino.

Y aunque cantáis como ángeles, si no amáis la canción, cerráis los oídos que os escuchan a las voces del día y a las voces de la noche.

LAS SONÁMBULAS.

En mi ciudad natal vivía una mujer acompañada de su hija, ambas caminaban mientras dormían.

Una noche, mientras el silencio envolvía el mundo, la mujer y su hija caminaron dormidas hasta que se reunieron en el jardín envuelto en un velo de niebla.

La madre habló primero:

-¡Al fin! ¡A ti que destrozaste mi juventud y que has vivido edificando tu vida en las ruinas de la mía! ¡Tengo grandes deseos de matarte!

Luego, la hija habló:

-¡Oh mujer odiosa, egoísta y vieja! ¡Te interpones entre mi ego libérrimo y yo!¡Quisieras que mi vida fuera una eco de tu propia vida marchita! ¡También deseas que yo estuviera muerta!

En aquel instante canta el gallo y ambas mujeres despertaron.

-¿Eres tú, tesoro? -Dijo la madre amablemente.

-Sí; soy yo, madre querida -respondió la hija con la misma amabilidad.

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