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BLOG: Siempre Contigo
Raquel Levinstein
Raquel Levinstein
Especialista en Psicología Cuántica y del Espíritu
Marzo 3, 2017

La noche de la mente
Publicado: Marzo 3, 2017

La noche de la mente, oscuridad, confusión, turbulencia, conflicto, culpa, resentimiento, desolación, apego a las cosas materiales o a alguna persona en especial, preocupación por lo que ha de llegar mañana. Vergüenza por lo que se vivió ayer. Egoísmo, envidia, vanidad, soberbia, mezquindad, autocondolencia, autoengaño, desconfianza, envidia, vanidad. Éstos son solamente algunos de los componentes del alma cuando vive la noche y la oscuridad de la inconsciencia. La noche de la mente es un grito del alma desesperado, un vacío del corazón que no se llena con nada; es miedo a todo; a vivir y a morir, a hablar y a callar. Es convertir los sueños en pesadillas y la vida en muerte. Es existir y dejar de vivir, es querer y no poder o poder y no querer. Es ir siempre en contra de la corriente, queriendo alcanzar algo, ver como se te va de las manos una y otra vez y queriendo escapar de algo o de alguien, te ata con candados y luego reclamas: por qué me pasa, por qué me pasa esto a mí. Y entonces, es fácil pelearse con Dios y reclamarle siempre a Él tus fracasos repetidos, tu sufrimiento latente, y es que ignoras, ignoras tu verdad. Fíjate muy bien; ponte atento: “Tú eres la Criatura más amada, más amada de Dios”.

Tienes la capacidad de dejar de vivir la noche de la mente apretando solamente un botón; un botón de conciencia, un botón de perdón, una simple sonrisa es el camino de entrada, el pasaporte a la libertad. Aprender a ver lo bueno, agradecer por todo, tu mejor actitud frente a la vida e invitar a Dios.

La noche de la mente parece un infierno repetido, una fotocopia de amarguras y dolor. La noche de la mente se presenta cuando no tienes conciencia de lo que eres, cuando pretendes evadir en drogas, en alcohol, tabaco, trabajo excesivo, tu dolor de antaño, tu fractura de ayer. Para salir de ella, para encontrar la luz hay que enfrentar el ayer, así, como agarrar al toro por los cuernos de una vez. Lo que acontece en tu mente es producto de tu historia, que no te dé miedo, ni te compares con los demás. Es tu historia, es tu ayer, tu ayer que te permitió llegar hasta este hoy. Y que te permite aprender de cada error, te permite ponerte en los zapatos del otro y perdonar. Que no te dé miedo la noche de la mente, recuerda que por oscura y larga que ésta sea, a cada noche le sigue un amanecer y a cada invierno, una primavera. Vives alentado por la noche de la mente, es tiempo de detener tu camino ya para aprender, para conocerte, para descubrir que más allá de la oscuridad prevalece la luz y que hay una mano extendida con infinito amor, que te invita a ponerte de pie frente a la vida y comenzar a vivir. En esta noche especial la invitación es a reflexionar, a hacer un inventario del alma y descubrir lo que tienes que cambiar tú, no los demás. Deja de ver “La paja en el ojo ajeno”.

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