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BLOG: Opciones de Vida
Carlos Gil
Carlos Gil
Especialista en Programación Neurolingüística
Enero 2, 2015

El arte de enamorar, de Antoni Bolinches
Publicado: Enero 2, 2015

La capacidad de enamorar no es más que la expresión del crecimiento interno aplicado al ámbito de las relaciones sociales, de las cuales surgen las relaciones afectivas en función de nuestra capacidad de atracción.

Las personas no nos quieren por lo que nosotros necesitamos de ellas sino por lo que ellas encuentran en nosotros.

No conozco mejor manera de enamorar que la de facilitar, con nuestra actitud, relaciones interesantes y agradables.

Eso es lo que nos hace atractivos y esa es la primera facultad que debemos desarrollar.

RASGOS BÁSICOS DE ATRACTIVIDAD:

1. INTELIGENCIA.

2. SIMPATÍA.

3. PERSONALIDAD.

Secuencialmente, el enamoramiento, tal como lo vive la mujer, puede describirse de la siguiente manera: primero surge la atracción, después viene la comunicación y si se siente respetada y valorada se produce el enamoramiento.

Preferimos invertir nuestro tiempo en reclamar que nos quieran en lugar de dedicarlo a hacernos dignos de ser queridos, que es la única vía segura de conseguirlo.

Quien se mejora gana autoestima, la autoestima de seguridad, la seguridad confiere atractivo y el atractivo propicia el éxito en las relaciones afectivas.

DIEZ IDEAS BÁSICAS.

1. La atractividad masculina está más asociada a los valores personales que al aspecto físico.

2. Los valores personales pueden ser desarrollados. En consecuencia, es posible ganar atractividad activando los potenciales inhibidos.

3. Para desarrollar potenciales y ganar seguridad personal no existe mejor fórmula que las conductas de autoafirmación.

4. El enamoramiento es un fenómeno bidireccional que podemos facilitar pero no determinar. Por eso, todo enamoramiento no correspondido es una posibilidad de sufrimiento que debemos asumir.

5. La excesiva necesidad afectiva no ayuda a enamorar sino que induce a elecciones erróneas y a relaciones destructivas.

6. Del fracaso de anteriores vinculaciones, las personas pueden extraer al aprendizaje vital necesario para orientarse hacia opciones más idóneas.

7. Tal posibilidad se sustancia, o no, en virtud de que seamos capaces de adoptar la actitud adecuada y está sólo se alcanza cuando sabemos asimilar el sufrimiento.

8. Es difícil asimilar el sufrimiento sin poseer la suficiente madurez personal y para lograrla debemos aprender del fracaso.

9. Por consiguiente, no hay otro camino de superación personal que pasar por el aprendizaje de sufrir desde la inmadurez nuestros fracasos.

10. La autocombustión del sufrimiento es la energía que, debidamente orientada, alimenta la madurez, enriquece el carácter y curte la personalidad, generando con ello una mejora de la atractividad.

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